Las uvas para este vino provienen de un antiguo viñedo ubicado en la zona de Ránquil, un sector del Secano Costero del Valle del Itata. Allí los suelos son graníticos y de arcillas rojizas, con gran presencia de cuarzo en todo el perfil. Las parras, de más de 120 años y podadas en cabeza, crecen sobre las suaves colinas del Secano Costero de Itata a razón de 1.500 plantas por hectárea. La edad del viñedo es fundamental para conseguir una madurez equilibrada de las uvas